Madrid, 18 de enero de 2005

Pedro Casaldáliga

Obispo de Sâo Félix do Araguaia

 

 

 

 

            Querido Pedro: Hemos recibido el manifiesto de la prelatura respecto a tu sucesión como obispo y hemos leído el amplio artículo, a toda página, que publica Juan Arias en El País el pasado domingo.

Queremos hacerte llegar nuestra preocupación por tu situación personal y por el futuro de la diócesis. La prórroga, que podría considerarse una buena señal, parece ser el paso previo de una acción que pretende destruir la obra anteriormente realizada.

Sin embargo, “Dios no es injusto para olvidarse de vuestro trabajo y del amor que le habéis demostrado sirviendo a los santos ahora igual que antes”, se dice hoy en todas las iglesias (Hb 6,10-20).

Con millones de hermanos y hermanas nos sentimos también en la obligación de denunciar el procedimiento actual del nombramiento de obispos. Ciertamente, “el Evangelio pide otro modo de proceder” y “la Iglesia debe dar al mundo testimonio de respeto a los derechos humanos y de corresponsabilidad fraterna”.

(...)

En nombre mío y de toda la comunidad, un fuerte abrazo, siempre pascual, confiando en la palabra del Señor que abre un camino en medio de las aguas

Jesús López

 

Ver Manifiesto de la diócesis