UNA CONSTITUCIÓN PARA EUROPA
  1. El próximo 20 de febrero se somete a referéndum en España el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa. El Tratado, si llega a entrar en vigor, se convertirá en la Constitución de Europa. Es la culminación de un largo proceso que tiene una serie de hitos.
  2. Son los siguientes: Declaración de 9 de mayo de 1950, fundamento de la Unión Europea, elaborada por Jean Monnet; Tratado de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero, firmado en París el 18 de abril de 1951 por Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo; Tratado de la Comunidad Económica Europea o Mercado Común, y Tratado de la Comunidad Europea de la Energía Atómica, firmados en Roma el 25 de marzo de 1957; democratización de la Unión a través de la elección del Parlamento Europeo, sucesivas incorporaciones a la UE en 1986 de países como Gran Bretaña, Irlanda, Dinamarca, Grecia, España y Portugal, y nuevo tratado llamado Acta Única Europea firmado el 17 y el 28 de febrero de 1986; Tratado de la Unión Europea, llamado también Tratado de Maastrich, firmado en 1992; incorporación de Suecia, Finlandia y Austria, y nuevo tratado, llamado Tratado de Ámsterdam, firmado el 18 de junio de 1997; Tratado de Niza firmado el 26 de febrero de 2001 y Carta de Derechos Fundamentales de la Unión; incorporación de Polonia, Hungría, República Checa, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Chipre, Malta (el 1 de mayo de 2004) y Tratado Constitucional de la UE, firmado en Roma el 29 de octubre de 2004 por los 25 estados de la Unión.
  3. El planteamiento que hacemos ante el referéndum es el siguiente: sí o no a esta Constitución ¿por qué? He aquí algunos aspectos más importantes: Es un paso adelante en la construcción de Europa dentro de un proceso que lleva 55 años. Es el resultado de un consenso, unas reglas para la convivencia común. Reforma los anteriores tratados y abre perspectivas de futuras reformas. Recoge los derechos humanos y sociales fundamentales. Se inspira en la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa. Se superan viejos conflictos que ensangrentaron Europa. Se recogen derechos sociales como pleno empleo, justicia social, lucha contra la exclusión social y la discriminación, solidaridad entre las generaciones y entre los diversos países. Europa puede hacer de contrapeso a la hegemonía mundial de EE UU.
  4. Sin embargo, se puede estar a favor del proceso de construcción de Europa y votar no a esta Constitución. Se recela del modelo neoliberal y capitalista que la inspira. El origen del proceso ha sido la economía: Comunidad Económica Europea, Mercado Común. El texto de la Constitución es ambiguo en la defensa de los derechos fundamentales. El mercado global del que participa Europa es capitalista y repercute en perjuicio de los derechos sociales. El aumento del gasto militar será negativo para la consecución de los objetivos sociales. Los gobiernos nacionales, sobre los que los ciudadanos ejercen control, pierden peso. Propiamente, el texto es un Tratado, no una Constitución. El derecho de autodeterminación depende del Estado correspondiente.
  5. Terminamos con una consideración bíblica. No podemos olvidar las lecciones de la historia. Europa es una tierra prometida, en la que cabe también la tentación original del hombre: ser como Dios, prescindiendo de Dios, del Dios vivo que interviene en la historia. El pasaje en cuestión se leía el domingo en todas las iglesias (Gn 2,7-9;3,17). Por tanto, habrá que estar vigilantes. En un ambiente sereno, hemos hecho esta reflexión. A partir de aquí, cada cual vota en conciencia.

Ver en ECLESALIA:

 

IGLESIA DE BASE DE MADRID ANTE EL REFERENDUM

El tratado constitucional y los pueblos empobrecidos

 

TEXTOS DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA PARA LA REFLEXIÓN

¿Te merecen un Sí, un No o una Abstención?


ANTE EL REFEREMDUM SOBRE LA CONSTITUCION EUROPEA

¿QUÉ PENSAR DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA?