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ESPERANZA
Cuando llegamos al Instituto, allá por el año 81, yo no era amiga suya. Pero con el paso de los años nos fuimos haciendo amigas un grupo de profesoras muy variado: Mª Ángeles, Charo (la de griego), Socorro, María, Mª José, Concha, Matilde, Carmen ,... Teníamos la costumbre de tomar café en el seminario de griego. Compramos una cafetera y cada día una de nosotras compraba en el Picolo los bocadillos. Lo pasábamos muy bien. Charlábamos sobre nuestras cosas. Cuando Charo murió (para mí fue una sorpresa, la verdad, porque nunca me imaginé eso), no seguimos en su seminario. A mí me hubiera gustado... Pero no fue así... Así se empezó a gestar nuestra amistad. Yo estoy segura de que Charo nos unía. Tiempo después otra compañera, otra amiga, nos dejó. Y el cariño a Mercedes estrechó más nuestro grupo. Y el accidente de Mª José. Y la muerte del hermano de Concha, Y la enfermedad de la hermana de Mª Ángeles, y la muerte de la madre de Mª José, y la muerte de mi padre, y mi embarazo, ...y la muerte de Rafael. Y NOSOTRAS estábamos juntas. Doloroso fue aquel año 1999 para todas. Rafael está enfermo. Médicos, análisis, operaciones... En este contexto muere el 11 de Marzo la madre de Esperanza. Y el Señor se hace presente con su palabra: UN MOMENTO PARA CADA COSA, de Eclesiastés 3. Allí conocimos a Mercedes, la hermana. No dejo de pensar que su madre la cuida ahora desde el Cielo y no la quiere dejar sola, aunque ya cuenta con su amiga Margot. Pero la enfermedad es dura. Esperanza desfallece (con lo animosa que es) pero ahí el Señor se deja ver: NO PERDÁIS LA CALMA, dice Juan 14. El poder balsámico de la Palabra le devuelve un poco la paz. La enfermedad continúa. Y apareció la sombra de la muerte que Esperanza no veía. Por eso la muerte la llegó por sorpresa. Y llega el día 22 de Mayo. Aquella inolvidable noche para Esperanza fue tranquila, sin embargo. Ponte aquí..., dame un beso... Y Dios Padre le toma de la mano. Al final de la muerte está la vida... Me acuerdo del texto de S. Agustín : NO LLORES, SI ME AMAS. Se lo doy al irme del tanatorio. Y de nuevo todas juntas vamos a enterrar a Rafael, a estar con Esperanza, a darle cariño.... Esperanza queda desolada. Nosotras nos volcamos con ella. La queremos. Rápidamente quiere hacer el funeral. Allí estábamos todas para prepararlo. Todas nos unimos en oración. ¡Con lo distintas que somos! Pero todas iguales ante el amor. En ese momento recuerdo Eclesiastés 3, y al ir a abrir la Biblia para buscarlo, me lo encuentro... Sí, para Dios Padre HAY UN TIEMPO PARA CADA COSA. Rafael ha muerto en su momento, ni antes ni después. Mª Ángeles recuerda el Cantar de los Cantares: COMO UN SELLO EN EL CORAZÓN, COMO UN TATUAJE EN EL BRAZO, QUE EL AMOR ES FUERTE COMO LA MUERTE LAS AGUAS NO LO APAGARÁN. Concha está de acuerdo en el evangelio: NO PERDÁIS LA CALMA...EN LA CASA DE MI PADRE HAY MUCHAS MORADAS... de Juan 14. El funeral el 31 de Mayo, mes de la Virgen...Ella le acompaña... Y allí había tristeza y había paz. Pero la paz la da el Señor todos los días. Hay que pedírsela: DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA. Todos los días necesitamos alimento Un Martes, después de llorar por la soledad, la Palabra viene a curar: QUE ME BESE CON LOS BESOS DE SU BOCA, MEJORES SON QUE EL VINO SUS AMORES...UNGÜENTO DERRAMADO ES TU MOMBRE, POR ESO TE AMAN LAS DONCELLAS, dice el Cantar de los cantares, Y después Mateo 28: YO ESTARÉ CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS HASTA EN FIN DEL MUNDO. El día 22 de Junio, el único día que podíamos todas, vamos de excursión a La Adrada a celebrar el cumpleaños de Mª José. Rafael cuida a Esperanza de tal forma que no la deja sola en este momento. El Señor pone la mesa para celebrar los acontecimientos importantes de este año: Esperanza, Socorro, Mercedes y Mª Luisa. Fue un día estupendo. Y el salmo del día retrataba a Rafael, que por allí estaba; ¿QUIÉN PODRÁ HOSPEDARSE EN TU TIENDA? EL QUE PROCEDE HONRADAMENTE Y PRACTICA LA JUSTICIA, EL QUE TIENE INTENCIONES LEALES Y NO CALUMNIA CON SU LENGUA, dice el salmo 14. El 8 de Julio voy a casa de Mercedes a comer. En la comida se veía el cariño y con el salmo 105 damos gracias por el amor y la amistad. Ese día Espe sueña con Rafael. Se despierta contenta por ese “contacto físico” que ella ha tenido y que dice que tanto necesita. Una vez a la semana, durante mucho tiempo, nos hemos visto y hemos compartido la oración, las dudas y las inquietudes Muchos son los detalles en los que hemos visto que Rafael vive como Jesucristo vive y nos acompaña. Esperanza, a pesar de que a veces se enrabietada, como ella dice, le va viendo: Las lecturas del 22 de Julio (¿Habéis visto al amor de mi alma?, del Cantar de los cantares 3; Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios, de Juan 20). El veraneo con las chicas... En la semana que precede a su aniversario arregló sus asuntos financieros, y la frase de la agenda se la dictó el Señor: LOS RECUERDOS NO PUEBLAN LA SOLEDAD, LA HACEN MÁS PROFUNDA. Y la BODA DE CANÁ en la que Dios cambia las situaciones, y cambia el agua de la tristeza en el vino de la alegría... En la semana Santa pasada, fueron a Badajoz y a Sevilla las tres. Fueron a ver la casa donde los tres hermanos pasaron la infancia y estaba desdibujada por el recuerdo pero fueron justo el día del cumpleaños de su madre...Y lo vio, y se le alegró el corazón. Y más cosas que hay y que habrá................No he ido apuntando los detalles que hemos ido viviendo, quizá, no habrían cabido en muchas páginas Volvemos a las amigas del instituto. A “nosotras”... El tiempo pasa y la vida va abriendo brechas en nuestra relación. Sin embargo el Señor nos regaló estar unidas “casualmente” el día 25 de junio por la tarde en casa de nuestra amiga. Ese día murió Esperanza. Llevaba muy malita desde el 3 de Marzo. Cada día peor. Estuvo en casa cuidada por Mercedes, Margot y Rina. Murió en casa, como Rafael, con el cariño de su familia y de sus amigas. La noticia de su muerte (me llamó Matilde, luego Margot) no por esperada fue menos penosa. No me encontraba sola. Estaba en casa con la comunidad, rezando, celebrando el paso del Señor por la vida. Y ahí nos encontramos: yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Esta palabra ya estaba en esta historia (Mateo 28) Espe murió a final de curso. Ella que había disfrutado tanto de su profesión, del instituto, de los alumnos, de la química, murió a final de curso, un poco antes de las vacaciones... Así estuvimos todos con ella para despedirla. En el tanatorio se plantea hacerle una misa. Me dicen que si puedo llamar a un cura, Como Jesús no podía, propongo hacer una oración sin cura. Cuando Matilde trae la Biblia de su casa, al ir a buscar la palabra de Mateo, me encuentro con Romanos 8, que también le gusta a Concha. Lo leemos: “En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados. Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros... Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman... Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro”. Comento no sin miedo y emoción algo de lo que esta palabra me dice. Y me pongo a llorar. Y vuelvo a recordar cómo nos une Esperanza: Concha y yo teníamos pendiente una comida para la que no teníamos tiempo. Ese día nos encontramos con tranquilidad. Elena Izquierdo |