La Provincia

El mar se traga las ilusiones de más de medio centenar de inmigrantes

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Caras de cansancio y desolación en parte de los 48 supervivientes del cayuco naufragado, ya en Tenerife.

Al menos medio centenar de inmigrantes subsaharianos murieron durante la madrugada del jueves cuando iban a ser rescatados por dos embarcaciones de Fomento (Luz del Mar y Conde de Gondomar) a unas 95 millas al sur de Tenerife. Se trata de la mayor tragedia humana conocida de la inmigración clandestina en aguas canarias y europeas. En el cayuco, que había sido avistado a las ocho de la tarde del miércoles por un avión del SAR español, viajaban entre 100 y 105 indocumentados.Los inmigrantes fueron interceptados por las dos embarcaciones de Fomento con base en Tenerife sobre la una de la madrugada del jueves y todo hacía prever que sería un rescate rutinario a pesar del fuerte viento racheado (30 nudos) y de las malas condiciones del mar, con olas de entre dos y cuatro metros. Siguiendo un estricto protocolo para estos casos, ambas embarcaciones se aproximaron al cayuco para protegerlo. Los funcionarios gritaban insistentemente a los indocumentados, en francés y en inglés, que permanecieran sentados para evitar un naufragio.

Cuando ya se había iniciado el transbordo ocurrió la tragedia. Un grupo de indocumentados, presos del nerviosismo ante las duras condiciones del mar, se puso en pie en el cayuco y poco después una fuerte ola dio en el costado volcándolo. La desesperación fue general, también entre el propio personal de rescate, conocedor de que la inmensa mayoría de las personas que se atreven a una peripecia de hasta 2.000 kilómetros en frágiles embarcaciones para tocar Europa no sabe nadar.

Los gritos de socorro inundaron la noche y varios de los tripulantes de las embarcaciones de Fomento se lanzaron al agua para ayudar a algunos de los indocumentados a alzarse a los buques, en "condiciones de riesgo elevadísimo", dijo ayer el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura. Todos los chalecos salvavidas que llevaban fueron lanzados al mar, logrando el rescate de casi la mitad de las personas que viajaban en el cayuco. Esta operación duró 45 minutos.

Inmediatamente, las autoridades españolas pusieron en marcha un dispositivo de rescate que implicó a dos embarcaciones de intervención rápida, siete barcos de diversas nacionalidades (de Panamá, Reino Unido, Malta y Singapur), dos aviones españoles y dos helicópteros de Salvamento Marítimo y del Ejército del Aire. Un portaaviones francés que navegaba por la zona se sumó a las tareas de rescate ofreciendo dos de sus helicópteros. El resultado fue el rescate de 48 personas que viajaban en el cayuco; 36 de ellas subieron a bordo del Luz del Mar y 12 al Conde de Gondomar, donde recibieron atención humanitaria.

El delegado del Gobierno en Canarias estimó ayer que otros 50 indocumentados han podido morir en el mayor naufragio conocido en la dramática historia de la inmigración clandestina a Europa. De los 48 inmigrantes rescatados, los primeros 36 llegaron anoche a Tenerife a bordo de la Luz del Mar; los otros 12 a bordo del Conde de Gondomar arribarán hoy.

Ya anoche, las autoridades españolas admitían que no era posible rescatar más personas con vida, puesto que habían pasado casi 24 horas desde el naufragio y después de 15 horas en el agua un cuerpo alcanza la hipotermia severa, causa de muerte.