| FUISTEIS EXTRANJEROS
1.- Suele decirse que la inmigración es "un gran problema", "uno de los grandes problemas de nuestra sociedad", "junto al terrorismo, el principal problema que tiene este país". En realidad, "predomina una imagen negativa y distorsionada", dice Carlos Giménez, profesor de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, en su libro ¿Qué es la inmigración? (2006). Se necesita "otra mirada", "una mirada menos simplista y más positiva", con menos prejuicios y más fiel a la realidad. La emigración es una experiencia tan antigua como la humanidad: Fuisteis extranjeros, dice la Biblia. Y es algo que a todos de una u otra manera nos afecta. 2.- Durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, Europa fue el escenario de una emigración masiva. Millones de habitantes partieron a otros continentes, especialmente a América. Tras la Segunda Guerra Mundial la necesidad de mano de obra hizo que varios gobiernos europeos abrieran sus puertas para acoger trabajadores de otros países menos desarrollados, como España, Portugal e Italia. En 1974 se produce un cambio de tendencia en la emigración española: es el primer año en que el número de españoles que vuelven supera al de los que emigran. España, que fue país de emigración, se convierte poco a poco en país de inmigración. 3.- La inmigración es una realidad compleja. Cuando unas personas se trasladan para trabajar en otra parte del mundo aparecen problemas de documentación, inserción laboral, alojamiento, desarraigo, separación y reagrupación familiar, emergencia de barrios multiculturales, matrimonios mixtos, educación entre varias culturas, rechazo o aceptación social. La inmigración no es sólo un movimiento de ida, incluye la vinculación del emigrante con su lugar de origen y, en su caso, el retorno. En el país de origen, se le llama emigrante; en el de destino, inmigrante. El emigrante sale de su país y entra en otro como extranjero, sujeto a la ley de extranjería y de inmigración. Es fundamental contar con apoyos, que puede obtener de familiares y amigos, ya establecidos en el lugar de destino. Es lo que se llama red migratoria. 4.- ¿Por qué emigra la gente? Suele decirse: "la gente emigra porque está muerta de hambre", "los emigrantes vienen huyendo de la miseria, de las pésimas condiciones de vida en sus países". La emigración puede tener diversos motivos. Si está provocada por una amenaza, represión o persecución (militar, política, religiosa, étnica), estamos ante situaciones de refugio y asilo. Si se debe a catástrofes naturales (terremotos, inundaciones), se habla de desplazados. En el caso de las migraciones económicas la finalidad es trabajar, mejorar las condiciones de vida. Hay quienes no pueden emigrar, pues para ello hacen falta recursos. Los familiares del emigrante se trasladan para su reagrupación. 5.- He aquí algunas interpretaciones del fenómeno migratorio. Teoría de la modernización: la evolución social lleva de lo rural a lo urbano, del subdesarrollo al desarrollo, de lo tradicional a lo moderno. Teoría de la dependencia: subdesarrollo y desarrollo no son dos etapas de una evolución, sino dos polos de una relación de desigualdad y dependencia (el desarrollo de unos es a costa del subdesarrollo de otros). Teoría de la articulación: la emigración es concebida como proceso de configuración de vínculos entre origen y destino. Teoría de la transnacionalidad: la emigración genera realidades familiares, comerciales, políticas, culturales que superan la realidad de la nación. 6.- Antes que un problema, la inmigración es una situación, una situación que debe ser abordada con justicia y eficacia. Obviamente, hay problemas vinculados a la inmigración: de regulación de flujos, de atención social, de vivienda para trabajadores temporeros, de convivencia social, de racismo, de tráfico de personas, de abusos de todo tipo. Todo fenómeno social supone dificultades y retos para la población local: por ejemplo, en la configuración de nuevos barrios, en la implantación de una reforma educativa o en la reorganización de los servicios de salud. 7.- La inmigración es, sobre todo, una oportunidad, oportunidad para los emigrantes de mejorar su vida, enviar ayuda a sus familias, tener un nuevo horizonte; oportunidad también para la población local, que gracias a la inmigración cubre determinados puestos de trabajo, crece, se revitaliza. Según datos de Eurostat, en treinta años la fecundidad cayó en numerosas regiones de la UE por debajo del nivel de renovación generacional, que es de 210 hijos por 100 mujeres. Al mismo tiempo, la esperanza de vida aumenta rápidamente. A mediados de 2002 varios periódicos dieron la noticia del nuevo superávit en las cuentas de la Seguridad Social. La bonanza creciente de la misma se debe en buena parte a la inmigración. 8.- Los ejes de la política de inmigración son los siguientes. El control de flujos abarca todo lo relacionado con la vigilancia de fronteras, la concesión, renovación y denegación de permisos y estancias, el régimen sancionador, las expulsiones, etc. La integración social abarca lo que se refiere a derechos sociales, centros de acogida, asistencia social, cursos para aprendizaje de la lengua, escolarización, atención sanitaria, lucha contra la discriminación, etc. La cooperación al desarrollo pretende intensificar las ayudas y programas de cooperación en los países emisores de emigración al entender que la causa de las migraciones se halla en su falta de desarrollo. 9.- Algunos hitos de una política común de la UE en materia de inmigración: el Acuerdo de Schengen (1985), que refuerza la cooperación policial y judicial entre los Estados con el objetivo de suprimir las fronteras interiores y reforzar las exteriores; el Tratado de Amsterdam (1997), que vincula las políticas de inmigración y asilo al espacio europeo de libertad, justicia y seguridad; el Consejo Europeo de Tampere (Finlandia, 1999), que se dedica a la creación de ese espacio y encarga a la Comisión Europea la elaboración de un sistema común de asilo e inmigración. Sin embargo, el margen de autonomía de cada país sigue siendo bastante amplio. 10.- Algunos modelos de integración. El modelo británico pone el acento en la igualdad de derechos y en la no-discriminación, así como en el reconocimiento de las minorías étnicas (modelo multiculturalista). El modelo francés trata de asimilar plenamente a los inmigrantes a la nación francesa, a su norma política, a su cultura y a su lengua; insiste en no distinguir el origen de la segunda generación y en considerar a todos los ciudadanos como franceses sin más (modelo asimilacionista). El modelo alemán está fundamentado en la estancia temporal, pone el acento en la integración laboral del trabajador como invitado y no se plantea su posible reconocimiento como ciudadano; la presencia masiva de segundas y terceras generaciones de inmigrantes, considerados todavía como "invitados", reclama una revisión (modelo laboralista) . 11.- Diversos expertos indican los límites de esos modelos. Giovanni Sartori, en su libro La sociedad multiétnica (2000), sostiene que "el multiculturalismo es lo opuesto a la sociedad plural y abierta en tanto que la fragmenta en grupos culturales encerrados en sí mismos y desconectados unos de otros". Ana Planet, profesora de Sociología del Mundo Arabe en la Universidad Autónoma de Madrid, afirma que el modelo de asimilación no es adecuado: "Ni los inmigrantes ni la sociedad olvidan sus orígenes. Siempre te etiquetan. Incluso los que son ya franceses son tratados como inmigrantes". Estrella Rodríguez, directora general de Integración de Inmigrantes, advierte: "Hay que tratar de evitar que existan los guetos", "hay que fomentar la inversión pública y lograr que los inmigrantes no se instalen en barrios ya degradados". Lorenzo Cacho, profesor de Sociología de la Universidad Complutense, afirma: "Hay que dejar de considerar al emigrante mano de obra temporal y tenerlo en cuenta en términos de ciudadanía". 12.- El proceso de integración de los emigrantes pasa por tener papeles y trabajo. Los trabajos preferentes en la UE son: servicio doméstico, agricultura, construcción, hostelería, restauración, limpieza, cuidado de mayores. En el tipo de trabajo influye la demanda laboral existente; también interviene el Estado con su política de cupos. Hay que añadir las mujeres extranjeras que ejercen la prostitución: "en Europa hay entre 200.000 y 500.000 mujeres víctimas de tráfico y explotación sexual" (Eva Martínez). 13.- Desde el punto de vista legal, las situaciones son diversas. Para poder residir en España más de tres meses hay que solicitar un permiso de residencia, acreditando disponer de medios suficientes sin necesidad de trabajar. El permiso de residencia puede ser temporal ordinario (5 años) o permanente (por arraigo, circunstancias excepcionales, razones humanitarias, reagrupación familiar). Para el permiso de trabajo, es preciso conseguir una oferta de empleo. Los permisos de trabajo pueden ser por cuenta ajena, por cuenta propia, permanentes y de otros tipos. Muchos creen que la inmigración irregular se produce por el tráfico de inmigrantes en pateras y cayucos. En realidad, la mayoría llega como turista a través de los aeropuertos y se queda sin papeles. 14.- A menudo se tiene la impresión de que las gentes procedentes de países pobres "invaden" los países ricos, entre ellos los países europeos. Según datos de la ONU (2005), el número de inmigrantes en el mundo es de 191 millones; de ellos, 115 están en países ricos; 64, en Europa. La ONU advierte que "la inmigración neta a Europa tendría que cuadriplicarse para mantener constante el porcentaje de población en edad laboral". Según datos del INE (2007) en España con 45 millones de habitantes el porcentaje de inmigrantes es de 10; en Alemania, de 8,9; en Francia, de 9,6; en Suecia, de 12. 15.- Frecuentemente se dice: "hay culturas que no se pueden integrar", "aquellas en las que se niegan los derechos humanos, se practica la ablación de clítoris, se lapida a las adúlteras, se acepta la poligamia, se celebran matrimonios de menores por imposición paterna". Se confunde el plano individual y el plano colectivo. En determinada cultura puede darse una práctica, pero no podemos suponer que cada persona la practique o la vaya a practicar siempre. Además, una cosa es la cultura en el país de origen y otra en el país de destino. La integración es cosa del inmigrante y de la sociedad receptora. Ambas partes han de realizar los cambios necesarios para lograr una cohesión social, realmente intercultural. 16.- También se dice: "Si vienen a esta sociedad, lo lógico es que se amolden a las maneras de acá y respeten nuestra forma de ser, nuestras leyes, nuestras costumbres". Hay que respetar el derecho a la diferencia. El respeto a la diferencia se halla limitado por los derechos humanos y los ordenamientos constitucionales. Las leyes son para todos. La polémica sobre la integración tiene su punto de mira en la comunidad musulmana. Hoy viven unos 13 millones de musulmanes en la UE, en España, más de un millón; en Francia, 5 millones; en el Reino Unido, 1,6. En Francia hay entre 8.000 y 15.000 familias polígamas, según datos de la comisión parlamentaria francesa (2005). Unas 70.000 mujeres son víctimas de matrimonios forzosos. 17.- Se plantean estas cuestiones: "¿cómo habiendo paro en España se contrata a inmigrantes?", "trabajan sin seguridad social ni contrato: ¿no favorece esto el empleo precario?", "falta una cultura de la legalidad; lo que no se puede consentir es que la gente esté sin papeles". En primer lugar, los inmigrantes trabajan en sectores laborales, en los cuales los salarios son más bajos, con frecuencia no hay contrato y las condiciones son más duras. En segundo lugar, ¿qué factores provocan la irregularidad persistente de cientos de miles de trabajadores extranjeros?. Dice Carlos Giménez: "La existencia de un sector de irregulares es funcional para el actual sistema económico", "la cultura de la legalidad debería consistir también en perseguir todas las ilegalidades, también las existentes entre los empleadores", como la carencia de contrato, la explotación laboral, la discriminación en el trabajo. 18.- A veces se dice: "La población extranjera incide de forma directa en el aumento de la delincuencia". Antonio Camacho, secretario de Estado de Seguridad, afirma: "En 2002, con la mitad de inmigrantes, la tasa de criminalidad era 1,5 puntos superior a la de 2006. Por lo tanto, no hay correlación entre inmigración y delincuencia, por mucho que algunos irresponsables se empeñen en establecer esa conexión". Una cosa es que alguien que vino a trabajar cometa un delito y otra la delincuencia internacional. José Luis Díez Ripollés, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Málaga, sostiene que "no puede afirmarse que la presencia de población inmigrante sea determinante a la hora de explicar los niveles de delincuencia". 19.- En la mayoría de los casos la emigración es una experiencia de liberación, de éxodo, "una historia de ilusión, mejora, aprendizaje positivo y, por qué no decirlo, de éxito desde el punto de vista personal o familiar". La emigración es vivida de forma muy diferente por los padres y por los hijos. Los hijos se adaptan mejor a la nueva situación. Cuando se tienen hijos, las cosas cambian. Se abre el marco de la escuela y el arraigo se intensifica. La emigración puede suponer un cambio en las relaciones de género. Los emigrantes pueden estar acostumbrados a una cultura de género, cuando se ven envueltos en otra. 20.- Cuando la emigración es clandestina o irregular, adopta su aspecto más duro, incluso trágico: "dureza, riesgo, frecuente devolución y vuelta a empezar, cuando no - desgraciadamente - la muerte". Los muertos y desaparecidos en las rutas a España en 2006 fueron 1.167, el triple que en 2005, según la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. De 8.000 a 10.000 personas murieron o desaparecieron entre 1989 y 2002 en su intento de entrar en territorio español desde Marruecos, según los datos del Consorcio euro-mediterráneo para la investigación sobre Inmigración internacional (18-10-2005). 21.- Hay reacciones que revelan actitudes racistas y xenófobas. El racismo es "la exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro o con otros". El racismo moderno es un invento de Europa y Occidente, un instrumento de conquistas y colonizaciones para tratar de legitimar lo ilegítimo. Las cosas se desbordan, cuando se racializa al otro para poderle explotar económicamente, cuando se enarbola demagógicamente la bandera de la identidad nacional amenazada por la invasión de inmigrantes, cuando se lanzan mensajes, culpabilizando a los inmigrantes de la inseguridad ciudadana. Mientras el racismo supone el convencimiento de la superioridad de la propia raza, la xenofobia es "el odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros". 22.- Los inmigrantes ¿tienen todos los derechos sociales?, ¿también los irregulares? Los inmigrantes no son sólo usuarios, también son contribuyentes. La mayoría de la población en situación irregular trabaja. Los Estados de bienestar se han desarrollado como sistemas públicos para proveer mejores condiciones de vida a sus ciudadanos. En la sociedad española el Estado de bienestar coincide con el periodo que convierte a España en país de inmigración. Sin embargo, no es la utilidad de los inmigrantes lo que justifica la integración. Por encima de todo, están los derechos humanos y la dignidad de las personas. 23.- Según la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (1948), "toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamadas en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición" (art. 2º). El reconocimiento de la dignidad y derechos del hombre es una señal de nuestro tiempo, asumida por el Concilio Vaticano II: “Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivos de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser vencida y eliminada por ser contraria al plan de Dios” (GS 29). 24.- En la Biblia, la vida de Abraham cambia de rumbo con una historia de emigración: Sal de tu tierra hacia la tierra que yo te mostraré (Gn 12,1). El éxodo es una experiencia fundamental. Dios abre un camino para la liberación del oprimido. A pesar del riesgo, de la policía imperial, del mar y del desierto, los esclavos hebreos se ponen en marcha. Y Dios es más fuerte que todos sus temores: Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación (Ex 15), en el desierto erraban, por la estepa, no encontraban camino de ciudad habitada. Hambrientos y sedientos desfallecía en ellos su alma. Y hacia el Señor gritaron en su apuro, y él los libró de sus angustias, les condujo por camino recto, hasta llegar a ciudad habitada... los hombres rectos lo ven y se alegran (Sal 107). 25.- La mirada de Dios es favorable al forastero: No oprimirás ni vejarás al extranjero, porque vosotros fuisteis extranjeros en Egipto (Ex 23,9), una misma ley habrá para el nativo y para el forastero que habita en medio de vosotros (12,49), al forastero que reside junto a vosotros, le miraréis como a uno de vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo (Lv 19,14), os repartiréis la tierra como heredad para vosotros y para los forasteros que residan con vosotros y que hayan engendrado hijos entre vosotros, porque los consideraréis como al israelita nativo (Ez 47,22), el Señor protege al forastero (Sal 146). 26.- Jesús nace en Belén como forastero: No había lugar (Lc 2,7). Nace en una familia, que primero huye a Egipto buscando refugio (Mt 2,13-15) y después se establece en Galilea, en Nazaret (Mt 2,22-23). El Evangelio entraña una opción radical: No podéis servir a Dios y al dinero (Lc 16,13). El dinero es un dios falso, que embota el corazón y abre abismos sociales entre ricos y pobres (Lc 16,19-31). En clave profunda, el Señor se sitúa como extranjero en medio de las naciones: Fui forastero y me acogisteis (Mt 25,35). 27. La Tierra tiene 6.600 millones. Los emigrantes son sólo 200; 191, según los datos de la ONU. Un mundo solidario podría resolver el problema del éxodo como camino de liberación hacia una tierra que mana leche y miel (Ex 3,8). Los pobres plantean cuestiones tan vivas y universales como el pan, la salud, el trabajo, la vivienda, la educación, la justicia, la libertad. Como dice el Concilio, para satisfacer las exigencias de la justicia se han de eliminar las grandes diferencias sociales (GS 66). El gran problema no es la inmigración. Es el abismo global entre ricos y pobres. Es el pobre que muere en el portal de la rica Europa, deseando comer las migajas que caen de la mesa.
* Diálogo: ¿Predomina una imagen negativa de la inmigración? La inmigración ¿es un problema o una oportunidad?, ¿dónde está el problema?, ¿qué dice la palabra de Dios?, ¿qué actitudes percibimos?, ¿qué podemos hacer? |