EL NUEVO PENTECOSTÉS

 

Referencias bíblicas: Gn. 11, 1-9; Hech. 2, 1-13; 1Cor.13,1-3; Jn. 14, 21; 13, 34; 1J. 4, 7...

 

Con el afán de dominar el mundo, se dijeron:

"Pondremos a nuestra disposición todos los medios posibles, las organizaciones de poder, -instituciones no democráticas, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, la especulación financiera, las mafias, corrupciones, explotación infantil y sexual, la esclavitud, el comercio de armas, los paraísos fiscales...-.
Hablaremos una sola lengua, -una única lengua física, el inglés, y una única lengua filosófica, la del pensamiento único con la que imponernos a los ciudadanos del mundo desde el nuevo Poder mundial, el actual modelo de globalización-, para crear una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. La torre de los cada vez mas poderosos, a costa del empobrecimiento progresivo, muerte y exclusión de las cuatro quintas partes de la humanidad, así crearemos un nuevo imperio, nos haremos famosos y tendremos un poder similar al de Dios".

 

Nuestro Dios, Yavé, bajó para ver la torre y la ciudad que estaban construyendo, y dijo: "Veo que quieren formar un imperio desde el comienzo de su obra. Ahora ya nada les impedirá que consigan todo lo que se propongan. Así pues les confundiremos".

 

Y llegó el día para los hombres y mujeres justos de todo el mundo, para los maltratados y víctimas del egoísmo, que por entonces estaban escondidos, temerosos de decir nada por miedo a los constructores de la torre.

 

De pronto vino del cielo un viento impetuoso que entró en todos los hogares donde vivían los excluidos y las víctimas de todo el mundo. El Espíritu Santo se puso sobre ellos y comenzaron a hablar en diversas lenguas en las que el Espíritu les concedía expresarse.


Los había que hablaban de la liberación de las mujeres, otros de la abolición de la deuda externa en los países empobrecidos, unas reclamaban derechos humanos y ecológicos, otras denunciaban las torturas, otros propiciaban la Tasa Tobin, impuesto mundial solidario que conseguiría reducir la especulación financiera, al mismo tiempo que eliminaría la extrema pobreza del mundo, sólo recaudando un 0,1% de los cambios de divisa a los mercados financieros, reinvirtiéndolos en proyectos sociales y solidarios al Tercer Mundo. Muchos trabajaban por la educación, la sanidad universales, el comercio justo, el antimilitarismo, las objeciones... en definitiva por la Paz. Otras reclamaban proféticamente una renovación de la Iglesia, para hacerla más sensible al clamor de los oprimidos y de las víctimas.

 

Había gente venida de todas las naciones. Al producirse aquel estruendo, quedaron desconcertados porque cada uno entendía a esos nuevos apóstoles en su propia lengua. Perplejos decían: "¿No son estos los que estaban escondidos por el miedo, los que ahora nos hablan? ¿Cómo es que cada uno de nosotros les oímos hablar en nuestra propia lengua?".

 

Este es el nuevo Pentecostés, venido a todo el mundo.

Puedo hablar todas las lenguas, tener el carisma profético, poseer toda la ciencia y una fe capaz de cambiar de lugar las montañas, si no tengo amor, no soy nada.
La consecuencia de que Dios nos haya amado es que nos amamos mutuamente.

 

Este amor puede destruir ahora la nueva Babel.
Detrás de los movimientos de resistencia y solidaridad que por todo el mundo proclaman que "otro mundo es posible y necesario", podemos ver manifestaciones de amor solidario, impulsado por el Espíritu, en todas las personas con hambre y sed de justicia mundial.


Javier Antonio Herrera