ALTO EL FUEGO PERMANENTE

 

1. ETA declara un alto el fuego permanente el 22 de marzo de 2006: "El objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como Pueblo nos corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas".

2. No sabemos qué sucederá más adelante, pero hace años no se podía esperar una noticia así. Ahora resulta posible. Si la noticia se cumple en los hechos, ETA abandona el camino de la violencia para intentar alcanzar sus objetivos políticos por medios pacíficos. Es una gran noticia. El comunicado llega tras casi tres años sin atentados mortales. El último fue el 30 de mayo de 2003. La organización terrorista ha cometido 817 asesinatos en 36 años.

3. Hay un precedente a considerar. El 31 de agosto de 1994 el IRA anunció así el abandono de las armas: "Reconociendo el potencial que representa la situación actual y con el objeto de hacer avanzar el proceso democrático de paz, el IRA llama a un alto el fuego desde la medianoche del miércoles 31 de agosto. Será un cese completo de las operaciones militares que ha sido transmitido a todas nuestras unidades".

4. Las reacciones ante el comunicado de ETA han sido diversas: "El deseo del Gobierno es contar con todas las fuerzas políticas. Confío en que nos una la esperanza" (Zapatero), "Es una pausa. No es una renuncia a la actividad criminal. Nos impone las condiciones de siempre" (Rajoy), "La sociedad vasca exige la desaparición plena y definitiva de todas las acciones y manifestaciones de violencia y demanda con firmeza el respeto de los derechos humanos y las libertades de todas las personas" (Ibarretxe), "Se abre una gran esperanza para España" (Chirac), "Damos la bienvenida a la declaración" (Blair).

5. En un comunicado conjunto, 11 asociaciones de víctimas del terrorismo  manifiestan que el alto el fuego permanente anunciado por ETA "puede ser el punto inicial de un proceso que conduzca al final del terrorismo. Ello dependerá del acierto del Gobierno en el desarrollo de una política que conduzca a la victoria de la sociedad democrática sobre el terrorismo. Una política de final del terrorismo requerirá el acuerdo de los  partidos firmantes del Pacto Por Las Libertades y Contra El Terrorismo, para afrontar con unidad la situación creada con el anuncio de ETA. El Estado de Derecho debe actuar con firmeza para  evitar la impunidad de los terroristas. El final del terrorismo no puede conducir a la frustración de las aspiraciones de justicia de las víctimas del terrorismo y de la sociedad española”.

6. Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria reciben “con verdadera esperanza” la noticia del comunicado de ETA: “En la medida en que este anuncio vaya a suponer una renuncia definitiva a la violencia, experimentamos junto con nuestra sociedad una sensación de alivio y una expectativa de que éste pueda ser un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación de nuestra sociedad. A pesar de que intentos anteriores de pacificación no han llegado a dar el fruto deseado, contemplamos la nueva situación como oportunidad de construir la convivencia social entre todos desde la pluralidad legítima y democrática. Todos los ciudadanos estamos llamados a contribuir a crear un clima social en el que se aleje definitivamente de nuestras relaciones el recurso a la violencia. En estos momentos los gobernantes y representantes políticos, como servidores del bien común, tienen en sus manos la especial responsabilidad de conducir la construcción democrática de una sociedad justa y en paz para todos, respetando las legítimas diferencias”, “compartimos los sufrimientos acumulados a lo largo de una situación y un tiempo que han sido penosos para muchos y especialmente dolorosos para quienes aun hoy padecen más directamente las consecuencias irreparables de la violencia. Estamos dispuestos a seguir promoviendo en la Iglesia y en la sociedad los servicios y las ayudas necesarias para sanar tan profundas heridas”, “invitamos a los creyentes a orar por la paz y a tomar parte activa en la plena pacificación y reconciliación de nuestro pueblo, movidos por nuestra fe en un Dios Padre de todos”.

7. El portavoz de la Conferencia Episcopal,  sin aludir al comunicado de los obispos vascos (el de Bilbao es presidente de la Conferencia desde hace un año), hizo la siguiente valoración: “Nos alegramos de que los terroristas hagan pública su voluntad de no matar, hagan pública su voluntad de no extorsionar y de no seguir ejercitando las demostraciones terroristas. Qué menos. Pero nos parece poco. ETA debería anunciar su disolución y su desaparición”. El portavoz, antes de comparecer ante la prensa, habló por teléfono con los cardenales de Toledo y de Madrid, y volvió sobre la instrucción pastoral de la Conferencia Episcopal titulada Valoración moral del terrorismo (22-11-2002). Esta instrucción disentía claramente de la instrucción pastoral de los obispos vascos titulada Preparar la paz, que había salido unos meses antes (30-5-2002). 

8. Según una encuesta realizada por el Instituto Opina, el 63,8% de los españoles piensa que el Gobierno debe "tantear si realmente hay posibilidad de negociar" el fin definitivo de la violencia. Un porcentaje semejante, el 63,7%, considera que "el PP debe colaborar con el Gobierno sin condiciones".

9. La resolución del Congreso, aprobada el 17 de mayo de 2005 con el único voto en contra del PP, señalaba que para abrir un diálogo con los terroristas se tendría que constatar una clara voluntad de poner fin a la violencia: "Convencidos como estamos de que la política puede y debe contribuir al fin de la violencia, reafirmamos que, si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad de poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia".

10. En el momento actual, recordamos nuestra catequesis titulada Nacionalismos absolutos y vías pacíficas (1997). En ella denunciábamos la locura de los nacionalismos absolutos, que intentan resolver los problemas sociales y políticos no por vías pacíficas (diálogo, votos) sino por la fuerza (armas, violencia). Aludíamos al salmo 85: Dios anuncia la paz con tal de que a su locura no retornen.

11. Decíamos también: "En España tenemos una paz, fundada en la voluntad de la sociedad, expresada democráticamente. Pero ¿se ha sometido alguna vez a referéndum la autodeterminación del pueblo vasco? ¿qué sucedería si eso se hiciera? ¿lo impediría por la fuerza el nacionalismo absoluto español? ¿desarmaría definitivamente al nacionalismo absoluto vasco? ¿qué sucedería si en el referéndum el pueblo vasco votara la independencia? ¿qué sucedería si no fuera así?", "la locura de los nacionalismos absolutos consiste en poner por encima de todo, incluso del respeto sagrado a la vida humana, la propia nación", "los diversos nacionalismos se están relativizando dentro del proceso actual de integración europea", "desde el punto de vista cristiano, la relativización es mayor: el mundo es la casa de todos y todos somos hermanos", "estamos invitados a vivir la dicha del Evangelio: Dichosos los no violentos porque ellos poseerán la tierra (Mt 5,5)”, “estamos invitados a comprender lo que conduce a la paz (Lc 19,42) y, también, a trabajar por ella (Mt 5,9)".

12. Ciertamente, el alto el fuego permanente de ETA es "una oportunidad inédita que sería irresponsable no intentar aprovechar" (El País, 23-3-2006). Por tanto, es tiempo de mediadores. Lo decía J. Sádaba en 1997: los mediadores son "los críticos de una y otra parte" y, por mucho que se les ahogue, son "los que anuncian la paz". Precisamente, el 22 de marzo abordamos en la comunidad la catequesis titulada Los pies del mensajero. Escuchamos el canto del profeta Nahum: ¡Mirad sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz! (Na 2,1). Y el salmo propio del día decía: Glorifica al Señor... él envía a la tierra su mensaje, su palabra corre veloz (Sal 147). El que tenga oídos para oír, que oiga.

* Para la reflexión personal o de grupo:

- denunciamos la locura de los nacionalismos absolutos, que ponen por encima de todo, incluso del respeto sagrado a la vida humana, la propia nación.

- los problemas sociales y políticos deben resolverse por vías pacíficas (diálogo, votos), no por la fuerza (armas, violencia).

- estamos invitados a comprender lo que conduce a la paz y a trabajar por ella.

-         el alto el fuego permanente de ETA es una oportunidad inédita que sería irresponsable no intentar aprovechar.

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