No temas, Sión

La evangelización de Jesús había comenzado por Galilea (Mt 4,15), pero su destino era Judea, Jerusalén y el templo: un destino comprometido y peligroso (Mt 23,37). Jesús sube a Jerusalén (Lc 19,28), entra en ella humilde y pacíficamente (Za 9,9-10), purifica el templo (Jn 2,16). El templo está manchado (Mc 11,17), el templo debe ser purificado; más aún, el templo debe ser sustituido (Jn 2,21). La marcha sobre el templo determina el proceso que se sigue contra Jesús (Mc 11,18).
 

NO TEMAS, SION,
HOSANNA, JERUSALEN,
NO TEMAS, SION,
HOSANNA, JERUSALEN,
NO TEMAS A AQUEL QUE VIENE
HUMILDEMENTE A TUS PIES,
NO TEMAS A AQUEL QUE VIENE
HUMILDEMENTE A TUS PIES.

Ha devorado
vuestra espada a los profetas,
como el león
cuando estraga.

Han convertido
¡ay! la Casa de mi Padre
en un cubil
de bandidos.