
Por
lo demás, el 20 de enero de l979, Juan Pablo II designó al doctor
Buzzonetti como director de los servicios sanitarios vaticanos. Se comentaba entonces
que por sugerencia de Villot y sin pensarlo demasiado. El nuevo director de Sanidad
del Vaticano, a diferencia de su antecesor, no desempeñaría la función
de médico del pontífice: "Wojtyla es hace años cliente de
Mieczyslaw Wyslocki, un médico polaco que reside en Roma, y que se presentar
oficialmente al lado del Papa en ocasión del viaje de éste a Méjico"
(200). Justamente en esa ocasión, a finales de enero de 1979, se estrenaron
los miembros del Servicio Secreto de Su Santidad (201).