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- COMUNIDAD DE JERUSALEN
1.- La comunidad de Jerusalén es la primera comunidad cristiana, el modelo de lo que debe ser la Iglesia. Así lo entendió Juan XXIII al convocar el concilio para devolver al rostro de la Iglesia “los rasgos más simples y más puros de su origen". Ahora bien, ¿cuáles son esos rasgos?, ¿cómo nace la comunidad?, ¿por qué etapas pasa?, ¿qué problemas afronta?, ¿en qué sentido es modelo?, ¿en que sentido no lo es? 2.- La primera comunidad cristiana tiene su origen en la misión de Jesús, que empieza en Galilea de los gentiles (Mt 4,15) y termina en Jerusalén. Cuando evangeliza, Jesús no está solo, comparte su misión. Con él están los doce (Lc 9,1-6), los setenta y dos (10,1), las mujeres que le acompañan (8,1-3). La comunidad está abierta a todos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen (Lc 8,21). Con la crucifixión de Jesús se dispersan los discípulos, pero pronto descubren que, de forma misteriosa, vive: camina, pesca, come con ellos (Lc 24;Jn 21).
3.- Tras la muerte de Jesús, se incorporan sus familiares. Los discípulos perseveran en la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús y de sus hermanos (Hch 1,14). Entre ellos está Santiago, que dirigirá el grupo de lengua aramea, más estrechamente vinculado a la ley (Ga 1,19;2,12). Los discípulos permanecen en Jerusalén, esperando el cumplimiento de la palabra del Señor: Recibiréis la fuerza del espíritu que vendrá sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra (Hch 1,4-8). 4.- Por lo que sea, no suele tenerse en cuenta. La primera comunidad cristiana tiene una estructura asociativa. Tras la muerte de Judas, el traidor, uno de los doce, se reúnen unos ciento veinte en la sala superior con este objetivo: reconstruir el grupo de los doce, requisito exigido para la validez de un consejo local judío. Pedro recuerda a los reunidos (son una asociación que escucha la palabra de Dios) lo que está escrito en los salmos: Quede su majada desierta (Sal 69), que otro ocupe su cargo (Sal 109). Lo hará uno que cumpla estas condiciones: haber seguido a Jesús desde el principio, ser testigo de su resurrección. La asamblea propone dos candidatos. Oran y echan suertes. Así se suele traducir. Sin embargo, en el texto ordinario no se excluye una votación y en el texto occidental se afirma explícitamente: dieron sus respectivos votos. De este modo, Matías quedó incorporado por elección a los doce apóstoles (Hch 1,15-26). 5.- La experiencia de Pentecostés es fundamental: De repente vino del cielo un ruido como de una ráfaga de viento fuerte, que llenó toda la casa. Al producirse aquel ruido la gente se congregó. Estupefactos y admirados decían: ¿No son galileos todos estos que están hablando?. Las señales son el ruido del espíritu. Lo oyen muchos hombres devotos, venidos de todas partes, que escuchan en su propia lengua las maravillas de Dios (2,2-11). 6.- Pedro, presentándose con los once, dice: Judíos y habitantes todos de Jerusalén: ... No están estos borrachos, como vosotros mismos suponéis, pues es la hora tercia del día, sino que es lo que dijo el profeta: Derramaré mi espíritu sobre toda carne...A Jesús de Nazaret, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales... vosotros le matasteis clavándole en una cruz por medio de los impíos; a éste, pues, Dios le resucitó... Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido el espíritu santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís... Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús (2,14-36). 7.- Al oír esto, dijeron con el corazón compungido: ¿Qué hemos de hacer? Pedro les contestó: Convertios y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesús, el Cristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del espíritu santo. Los que acogieron su palabra eran bautizados. El bautismo supone una ruptura social: Salvaos de esta generación perversa. Aquel día se les unieron unos tres mil (2,37-41). 8.- Aparecen las constantes de la evangelización, rasgos fundamentales de la comunidad cristiana: el reconocimiento de Jesús como Señor, la conversión, el don del espíritu, el perdón de parte de Dios, el testimonio, la incorporación a la comunidad. Otros aspectos: Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. Los apóstoles realizan muchos prodigios y señales. La comunicación de bienes es fuerte: Todos los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común, vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. La vinculación con el templo es grande: Acudían al templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu. La fracción del pan es uno de los nombres más antiguos de la eucaristía (20,7): Partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. La comunidad está abierta a la incorporación de nuevos miembros: El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar (2,42-47).
9.- Pedro y Juan suben al templo para la oración de nona. Un hombre tullido, que estaba junto a la puerta hermosa del templo, les pide una limosna. Pedro le dice: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy, en nombre de Jesús de Nazaret, el Cristo, levántate y anda. El hombre entró con ellos en el templo alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio y fue donde ellos al pórtico de Salomón, en el atrio de los gentiles. Pedro levantó su voz y dijo: El Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis... Ya sé, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes... Arrepentios, pues, y convertios (3,1-19). Se presentan los sacerdotes y los saduceos, y los detienen. Muchos de los que oyeron la Palabra creyeron, unos cinco mil. Puede compararse esta cifra con la que da Pablo, cuando dice que más de quinientos hermanos a la vez fueron testigos de la presencia de Cristo (1 Co 15,6). 10.- Los sacerdotes les preguntaron: ¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso? Pedro respondió: Sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesús de Nazaret, el Cristo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros. El es la piedra que vosotros, los constructores, habéis rechazado y que se ha convertido en piedra angular. Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hch 4,1-12). Pedro y Juan eran hombres sin instrucción ni cultura. Les mandaron que de ninguna manera enseñasen en nombre de Jesús. Ellos contestaron: Juzgad si es justo delante de Dios obedeceros a vosotros antes que a Dios. Después de amenazarles, los soltaron (4,13-22). 11.- Pedro y Juan comparten con los suyos las amenazas recibidas. Todos a una invocan a Dios: ¿A qué esta agitación de las naciones, estos vanos proyectos de los pueblos. Se han presentado los reyes de la tierra y los magistrados se han aliado contra el Señor y contra su Ungido (Sal 2). Verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato contra tu santo siervo Jesús: Señor, ten en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos que puedan predicar tu palabra con toda valentía, extendiendo tu mano para realizar curaciones, señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús. Acabada la oración, retembló el lugar donde estaban reunidos y todos quedaron llenos de espíritu santo (4,23-31). 12.- El templo nacional no aguanta la sacudida del terremoto. Se desploma la autoridad de los dirigentes religiosos. El nuevo templo es la comunidad. La unidad es compacta: La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma. El testimonio es vivo: Los apóstoles daban testimonio con gran poder de la resurrección del Señor Jesús. La comunicación de bienes es fuerte: Nadie llamaba suyos a sus bienes, todos los que poseían bienes o casas los vendían, traían el importe de la venta, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad (4,32-35). Un buen ejemplo, la generosidad de Bernabé; un mal ejemplo, la simulación de Ananías y Safira (4,36-5,11). Los apóstoles realizan muchas señales y prodigios, se reúnen en el pórtico de Salomón; cada vez más, hombres y mujeres se unen al Señor (5,12-14). 13.- Llenos de envidia, los sacerdotes y los saduceos detienen a los apóstoles y los meten en la cárcel. El ángel del Señor, por la noche, abre las puertas y les dice: Decid al pueblo todo lo referente a esta Vida. Al amanecer, enseñan en el pórtico de Salomón. Los denuncian y el sumo sacerdote les dice: Os prohibimos severamente enseñar en ese nombre. Ellos responden: Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Intentan matarlos, pero interviene Gamaliel, doctor de la ley: Mirad bien lo que vais a hacer con estos hombres. Si es cosa de hombres, se destruirá, pero si es de Dios, no conseguiréis nada. Entonces llaman a los apóstoles y, después de azotarles, les mandan que no hablen en nombre de Jesús. Pero ellos no cesan de enseñar la buena nueva de Cristo Jesús cada día en el templo y por las casas (5, 14-42). 14.- Elección de los siete. Al multiplicarse el número de los discípulos, hubo quejas de los de lengua griega, porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia diaria. Los doce convocaron asamblea y dijeron: No parece bien que nosotros abandonemos la palabra de Dios por servir a las mesas. Por tanto, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo, mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la Palabra. Pareció bien la propuesta a la asamblea y eligieron a Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás. Se multiplicó el número de discípulos y muchos sacerdotes iban aceptando la fe (6,1-7). 15.- Muerte de Esteban. Miembros de la sinagoga llamada de los Libertos (cirenenses y alejandrinos y otros de Cilicia y Asia) acusan a Esteban de hablar contra el templo y contra la ley de Moisés. Una inscripción griega, encontrada en Jerusalén (1913-1914), dice lo siguiente: “Teodoto, hijo de Vetteno, sacerdote y presidente de la sinagoga,... ha edificado la sinagoga para la lectura de la Ley y la enseñanza de los Mandamientos, y la hospedería y las cámaras y la cisterna de agua para refugio de los forasteros que lo necesiten". Parece tratarse de las Sinagoga de los Libertos. Pues bien, Esteban alega que Moisés anunció al profeta que había de venir. En cuanto al templo, el Altísimo no habita en casas hechas por mano humana. Finalmente, viene la denuncia directa: ¡Como vuestros padres, así vosotros! ¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Se echan sobre él, le sacan de la ciudad y le apedrean. Esteban decía: Estoy viendo los cielos abiertos y al hijo del hombre que está en pie a la derecha de Dios. Un joven llamado Saulo aprobaba su muerte (6,8-8,1). 16.- Una gran persecución se desata contra el grupo de lengua griega, que se dispersa por Judea y Samaría. Saulo se lleva por la fuerza a hombres y mujeres, y los mete en la cárcel. Los prófugos van por todas partes anunciando la buena nueva. Felipe evangeliza una ciudad de Samaría. Pedro y Juan completan la misión (8,2-17). Felipe se encuentra con un funcionario etíope, que vuelve de una peregrinación, leyendo un pasaje de Isaías: Como cordero llevado al matadero... Partiendo de este texto de la Escritura, el discípulo le anuncia la buena nueva de Jesús (8,26-40). Saulo se encuentra con Cristo en el camino de Damasco, será apóstol de los gentiles. Bernabé le presenta a los apóstoles (9,1-30). En Cesarea, la experiencia de Pedro en casa de Cornelio abre la puerta a los gentiles (Hch 10 y 11). Unos chipriotas y cirenenses, llegados a Antioquia, hablan a griegos (gentiles) y nace la comunidad de Antioquia (11,19-21). Bernabé y Saulo (Pablo) catequizan allí durante un año. Llevan una colecta a la comunidad de Jerusalén, que pasa necesidad (11,29-30). El año 44 el rey Herodes hace morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan, y detiene a Pedro, pero escapa y aparece en casa de María, madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde se hallan muchos hermanos. Encargando que lo comuniquen a Santiago y a los demás, Pedro marcha a otro lugar (12,1-17). 17.- Concilio de Jerusalén. Hacia el año 48, la comunidad de Antioquia lleva más de diez años, admitiendo a gentiles sin imponerles la ley judía. Pero en Jerusalén hay fariseos que quieren imponerla a todos. Se reúnen para tratar el asunto. Pedro recuerda su experiencia en el caso de Cornelio. Bernabé y Pablo proclaman la acción de Dios entre los gentiles. Santiago, responsable del grupo que observa la ley, dice: Simeón ha referido cómo Dios ya al principio intervino para procurarse entre los gentiles un pueblo para su nombre. Con esto concuerdan los oráculos de los profetas: Levantaré la tienda caída de David....para que el resto de los hombres busque al Señor... Por esto opino yo que no se debe molestar a los gentiles que se conviertan a Dios (15,6-20). No se impone la ley judía a los gentiles, pero han de observar unos mínimos. Han de evitar los banquetes idolátricos: No podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios (1 Co 10,21;Dt 32,17); han de evitar relaciones inmorales (Lv 18,6-18;1 Co 5,1-13); finalmente, algo que facilita la convivencia de judíos y gentiles: no comer sangre (Lv 17,10-12). 18.- La primera comunidad cristiana ve levantarse la tienda caída en la experiencia del Evangelio, libre del legalismo judío (613 leyes) y anunciado a los gentiles. El problema puede parecer algo lejano a nosotros. Sin embargo, considerando que el derecho canónico tiene 1752 cánones, ¿se necesita hoy un concilio semejante?, ¿se acepta el evangelio libre de la ley?, ¿se da un legalismo cristiano?, ¿está en cuestión la unidad de la Iglesia? 19.- Pablo va a Jerusalén, por última vez, hacia el año 56. Va por afirmar la unidad de la Iglesia, la unidad que triunfó en el concilio de Jerusalén. Pero ¿cómo están las cosas? Pablo pide oraciones para verse libre de los incrédulos de Judea y para que la nueva colecta sea bien recibida (Rm 15,31). El apóstol quiere iniciar su etapa romana de acuerdo con la comunidad de Jerusalén. Por la unidad de la Iglesia no ahorra ningún esfuerzo, pero no está dispuesto a mantenerla a costa del Evangelio. Lleva consigo la carta a los romanos, que (además) le sirve para responder a las objeciones que le pueden formular los incrédulos de Judea. 20.- Se reúnen en casa de Santiago, con presencia de los ancianos. Pablo expone las cosas que Dios ha obrado entre los gentiles. Ellos glorifican a Dios, pero le dicen: Ya ves, hermano, cuántos miles y miles de judíos han abrazado la fe, y todos son fervientes partidarios de la ley. Pero han oído decir de ti que enseñas a todos los judíos que viven entre los gentiles que se aparten de Moisés, que no circunciden a sus hijos ni observen las tradiciones. Entonces le aconsejan participar en un acto ritual que va a celebrarse en el templo. En cuanto a los gentiles, se mantiene la decisión del concilio de Jerusalén. La ceremonia del templo acaba mal. Unos judíos procedentes de Efeso acusan a Pablo de introducir en el templo a un gentil. Provocan un tumulto y Pablo es detenido por los romanos. Su proceso es llevado primero en Cesarea (dos años) y luego en Roma (dos años más), tras apelar al César (Hch 25,11). A finales del siglo I, Clemente de Roma dice a los corintios que Pablo fue asesinado por envidia y rivalidad. No en vano habló de peligros entre falsos hermanos (2 Co 11,26). 21.- En el año 62, el sumo sacerdote Anás, aprovechando el vacío de poder que deja la sustitución del procurador Festo por Albino, manda lapidar a “Santiago, hermano de Jesús llamado Cristo, y a algunos otros, acusándoles de haber faltado contra la Ley” (F. Josefo, Antigüedades judías, XX, 200). En el año 64, tras el incendio de Roma, se acusa a los cristianos como responsables del mismo. En unos años queda decapitada la Iglesia naciente: Santiago, Pedro y Pablo son eliminados. La comunidad de Jerusalén se dispersa antes de la destrucción de la ciudad y del templo, consumada por las legiones de Tito en el año 70. Entonces los que están en Judea huyen a los montes (Mc 13,14). De los obispos de Jerusalén (hacia el año 186) informa Eusebio de Cesarea (HE VI,10).
* Diálogo: ¿En qué sentido es modelo la primera comunidad cristiana? ¿En qué sentido no? - se da en ella la experiencia de fe, las constantes de la evangelización, los rasgos más simples y más puros del origen - no había ningún necesitado - todos pasan necesidad (colectas) - la persecución recae sobre el grupo de lengua griega - se levanta la tienda caída - se necesita un concilio de Jerusalén - la Iglesia está dominada por "fervientes partidarios de la ley" - está en cuestión la unidad de la Iglesia: para que sean uno (Jn 17,11). |