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62. EL EVANGELIO GALILEO
1.- Al evangelio de Marcos se le ha llamado el evangelio galileo. Jesús procede de Galilea,Galilea es la tierra donde Jesús siembra el evangelio, donde nace su comunidad. Aunque el evangelio fuera redactado en Roma, la tradición procede de Galilea. De una forma especial, Marcos recoge el carácter galileo del evangelio. Su acento se percibe claramente en Pentecostés: ¿No son galileos todos estos que están hablando? (Hch 2,7). ¿Qué significa para nosotros el evangelio galileo?
3.- Con la curación del paralítico Jesús aparece de nuevo en Cafarnaún (2,1). Quien le quiere escuchar, va a Galilea: Se retiró con sus discípulos hacia el mar y le siguió una gran muchedumbre de Galilea, también de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y de Sidón (3,7-8). Hay un lugar en el que se congregan los que le siguen, el mar de Galilea: Se reunió tanta gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía: Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar (4,1-3). 4.- Cuando se quedó a solas, los discípulos le preguntan sobre las parábolas. El les dijo: A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone (4,10-12). Ese día al atardecer, les dice: Pasemos a la otra orilla. Galilea es el lugar de la acción de Jesús, el territorio que está junto al lago, pero Jesús pasa también a la otra orilla, la Decápolis, tierra de paganos. 5.- El evangelio de Marcos facilita la iniciación cristiana. Además es un test de discernimiento: nuestra experiencia ¿concuerda con el original? El evangelio responde a estos interrogantes: ¿Quién es Jesús? ¿Cómo ser discípulo? ¿Dónde y cómo encontrar el reino de Dios? Todo se resume en estas palabras: Comienzo del evangelio de Jesús, el Cristo, el hijo de Dios (Mc 1,1). Lo que se anuncia es el evangelio, la buena nueva, que es fuerza de Dios para salvación de todo el que cree (Rm 1,18). Se cumple lo que estaba escrito: ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión: Ya reina tu Dios (Is 52,7). 6. Según la tradición, Marcos dirige su evangelio
a romanos, de origen pagano, que no están al tanto de las costumbres
y tradiciones judías. Por ello, las explica con frecuencia, usa palabras
romanas, como centurión, cuadrante o legión, y traduce palabras arameas
como boanergues (trueno), effeta (abríos) o abba
(padre). Sin embargo, siendo Marcos discípulo e intérprete de Pedro, su evangelio había de interesar especialmente a los judíos evangelizados
por Pedro (Ga 2,7-8) y destinatarios de su carta, que viven
como extranjeros en la dispersión, en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia
y Bitinia (1 P 1,1).
7.- El jesuita catalán José O'Callagham (1922-2001), profesor de papirología en el Instituto Bíblico de Roma, publicó en 1972 un artículo titulado ¿Papiros neotestamentarios en la cueva 7 de Qumrán? (Bíblica 53, 91-100): "Se trata de los papiros griegos hallados en la cueva 7, explorada el año 1955, y cuyos resultados se dieron a conocer en 1962". Las cuevas de Qumrán, junto al Mar Muerto, tenían - salvo pocas excepciones - textos hebreos y arameos. En cambio, la cueva 7 tenía solamente textos griegos y exclusivamente papiros. En total, 19 fragmentos, escritos por una sola cara, lo que indica que han pertenecido a rollos, no a códices o libros. Entre la cerámica de la cueva se encuentra un ánfora grande que lleva escrito en hebreo el nombre de Roma, pintado dos veces en negro. Quizá se indica así la procedencia del contenido. Uno de los fragmentos es el 7Q5, es decir, el quinto de la séptima cueva de Qumrán. Conserva los restos de veinte letras en cinco líneas. Sólo once son legibles con toda certeza. En la primera línea queda una sola letra. En la cuarta aparecen cuatro, que si las trascribimos al castellano son NNES. Tras descartar la palabra egeNNESen (engendró), el jesuita pensó en la palabra GeNNESaret. Se metió de lleno en el estudio de los evangelios y llegó al pasaje de Mc 6, 52-53. La coincidencia era total. Hasta las letras que en el fragmento habían quedado mutiladas o borrosas, cobraban toda su luz. Los papirólogos habían fechado ese fragmento (de estilo elegante, época herodiana) entre el año 50 a.C. y el 50 d.C. El jesuita concluyó: "este papiro, este fragmento, es de Marcos y es del año 50" (Ver J.O'Callaghan, Los primeros testimonios del Nuevo Testamento, El Almendro, Córdoba, 1995). 8.- Pero ¿quién es Marcos? La tradición cristiana le identifica con Juan, por sobrenombre Marcos. En casa de su madre se hallan muchos reunidos en oración, cuando se produce la liberación de Pedro (Hch 12,12). Primo de Bernabé (Col 4,10), aparece con Bernabé y Pablo en el primer viaje misionero (Hch 13,13) y en la tensión que provoca la separación de ambos (15,37-39). Después le reclama Pablo, pues le es muy útil para el ministerio (2 Tm 4,11), y colabora con él (Flm 24). De modo especial, Marcos está relacionado con Pedro, que aparece con él “en Babilonia” (Roma) y le llama hijo (1 P 5,13). Marcos transmite la enseñanza de Pedro. 9.- Papías, obispo de Hierápolis (Frigia) hacia el año 130, "que fue oyente de Juan, compañero de Policarpo y varón de los antiguos", "procuraba discernir las palabras de los ancianos: qué dijo Andrés, o Pedro, o Felipe, o Tomás, o Santiago, o Juan, o Mateo, o cualquier otro de los discípulos del Señor, y qué dicen Aristión y el anciano Juan, discípulos del Señor". Pues bien, Papías escuchó esto al anciano Juan: "Marcos, que fue el intérprete de Pedro, puso puntualmente por escrito, aunque no con orden, cuantas cosas recordó referentes a los dichos y a los hechos del Señor. Porque ni había oído al Señor ni le había seguido, sino que más tarde, como dije, siguió a Pedro, quien daba sus instrucciones según las necesidades, pero no como quien compone una ordenación de las sentencias del Señor. De suerte que en nada faltó Marcos poniendo por escrito algunas de aquellas cosas tal como las recordaba. Porque en una sola cosa puso su cuidado: en no omitir nada de lo que había oído o mentir absolutamente en ellas" (Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica, III,39,1-15). 10.- Ireneo de Lyon (hacia 140-202), discípulo de Policarpo, que a su vez había sido discípulo del apóstol Juan, escribe lo siguiente: "Mateo publicó entre los hebreos, en su propia lengua, un evangelio escrito, mientras que Pedro y Pablo en Roma anunciaban el evangelio y fundaban la iglesia. Fue después de su partida, cuando Marcos, discípulo e intérprete de Pedro, nos transmitió también por escrito lo que había sido predicado por Pedro. Y Lucas, seguidor de Pablo, puso también en un libro el evangelio que había sido predicado por este. Luego Juan, discípulo del Señor, que había descansado sobre su pecho (Jn 13,23), publicó también un evangelio, mientras residía en Efeso de Asia" (Contra las herejías, 3,1,1). 11. Clemente de Alejandría (hacia 180-211) recoge una tradición recibida de los antiguos ancianos: "Dice que aquellos evangelios que contienen las genealogías son los primeros que se escribieron; que el evangelio según Marcos se empezó a escribir de la siguiente manera: en tiempos en los que Pedro publicaba la palabra en Roma y exponía el evangelio bajo la acción del Espíritu, aquellos que en gran número estaban presentes en aquella ocasión le pidieron a Marcos que, puesto que llevaba acompañando mucho tiempo a Pedro y se acordaba de las cosas que él había dicho, pusiera por escrito sus palabras; así lo hizo y les dio el evangelio a los que se lo habían pedido; cuando se enteró de ello Pedro, no dijo nada ni para impedirlo ni para promoverlo. Por su parte, Juan, el último, al ver que el aspecto material de las cosas ya había salido a luz en los evangelios, movido por sus discípulos e inspirado por el soplo divino del Espíritu, compuso un evangelio espiritual" (HE, VI, 14,5-7). 12.- En primer lugar, Marcos recoge la tradición de Juan, que para él también es evangelio. Juan es la voz que clama y remite a la travesía del desierto. Se cumple la palabra: Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. Voz del que clama: en el desierto preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas (Ex 23,20;Mal 3,1;Is 40,3). Juan va vestido como Elías: con manto de pelo y con una faja de piel ceñida a su cintura (2 Re 1,8). Remite al que es más fuerte y bautizará con espíritu santo (Mc 1,7-8). Jesús fue bautizado por él en el Jordán. Entonces se oyó una voz que venía de los cielos: Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco (1,11). Jesús supera la prueba del desierto (1,13). 13. Marcos recoge después la tradición galilea de Jesús, lo que dijo e hizo. Después que Juan fue entregado, Jesús comienza en Galilea a proclamar la buena nueva de Dios: Se ha cumplido el plazo y el reino de Dios está cerca, convertios y creed en la buena nueva (1,14-15); llama a los primeros discípulos (1,16-20), enseña como quien tiene autoridad (1,22), enseña y cura (1,39); los enemigos están al acecho (2,6 y 16;3,2): los fariseos se confabulan con los herodianos para ver cómo eliminarle (3,6); la muchedumbre, al oír lo que hacía, acude a él (3,8); Jesús comparte su misión, elige a doce (3,13-15); sus parientes le buscan, pues dicen: está fuera de sí (3,21); los escribas le calumnian: está poseído (3,22-30); la comunidad es la nueva familia de los discípulos (3,34-35); Jesús enseña a la muchedumbre por medio de parábolas, a los discípulos les enseña los secretos del reino de Dios (4,11 y 34); la tempestad calmada: ¿quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?; dos curaciones: el endemoniado de Gerasa y la hemorroisa; la resurrección de la hija de Jairo (4,35-5,43); ningún profeta es bien recibido en su tierra (6,4); la misión de los doce: de dos en dos (6,7); muerte de Juan el Bautista (6,17-29); primera multiplicación de los panes (6,30-44); tempestad calmada, Jesús camina sobre las aguas (6,45-52); lo que mancha al hombre (7,1-23); curación de la hija de una sirofenicia en la región de Tiro y de un tartamudo sordo junto al mar de Galilea(7,24-37); segunda multiplicación de los panes (8,1-10); la levadura de los fariseos y la de Herodes (8,11-21); curación del ciego de Betsaida (8,22-26); la confesión de Pedro: Tú eres el Cristo (8,27-30); primer anuncio de la pasión (8,31); condiciones para seguir a Jesús (8,34); la transfiguración: Este es mi hijo amado, escuchadle; la venida de Elías (9,2-13); curación del endemoniado epiléptico (9,14-29); segundo anuncio de la pasión (9,31); la discusión sobre quién es el mayor (9,33-37); empleo del nombre de Jesús (9,38-40); un vaso de agua (9,41); el escándalo y la piedra de molino (9,42-50); la indisolubilidad del matrimonio (10,1-12); Jesús y los niños (10,13-16); el joven rico, ¡qué difícil es que los ricos entren en el reino de Dios! (10,17-27); recompensa prometida al desprendimiento (10,28-31); tercer anuncio de la pasión: iban camino de Jerusalén (10,32-34); la petición de los hijos de Zebedeo (10,35-40); no seáis como los jefes de las naciones (10,41-45); el ciego de Jericó (10,46-52). 14. Finalmente, Marcos recoge la pasión de Jesús, cumplida en Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas. Jesús se dirige a Jerusalén (11,1) y, dentro de Jerusalén, al templo (11,11); va en un pollino, humildemente, denuncia la corrupción del templo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos! (11,15-17; ver Jr 7,11); el templo es una higuera estéril que no da fruto y que Jesús maldice: ¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti! (11,14); se cumple la escritura: Quisiera recoger de ellos alguna cosa, pero no hay racimos en la vid ni higos en la higuera, y están mustias sus hojas (Jr 8,13); los sumos sacerdotes y los escribas buscan cómo matarle (11,18); le acosan con preguntas: ¿con qué autoridad haces esto? (11,27-33), ¿es lícito pagar el impuesto al César o no? (12,13-17), ¿resucitan los muertos? (12,18-27), ¿cuál es el mandamiento principal? (12,28-34); los viñadores homicidas (12,1-12); Cristo ¿es hijo o Señor de David? (12,35-37); denuncia de los escribas (12,38); el óbolo de la viuda (12,41-44); el templo: no quedará piedra sobre piedra; cuando veáis la abominación de la desolación, los que estén en Judea que huyan a los montes; la conmoción de los cimientos; os entregarán a los tribunales; es preciso estar alerta para no ser sorprendidos (13,1-37); conspiración contra Jesús (14,1); unción de Betania (14,3-9); traición de Judas (14,10-11); cena pascual (14,12-31); oración del huerto (14,32-42); prendimiento de Jesús (14,43-52); Caifás interroga a Jesús: ¿Eres tú el Cristo, el hijo del bendito? Responde Jesús: Sí, yo soy, y veréis al hijo del hombre sentado a la diestra del poder y venir sobre las nubes del cielo (14,53-65); negaciones de Pedro (14,66-72); Jesús ante Pilato (15,1-15); crucifixión y muerte de Jesús, confesión del centurión romano (15,16-47); el mensaje que reciben María Magdalena, María la de Santiago y Salomé: No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado; ha resucitado, no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea: allí le veréis, como os dijo (16,6-7). En la experiencia de Jesús resucitado se cumple esta palabra: Subo al que me ha enviado. Poned por escrito todo cuanto os ha sucedido (Tb 12,20;Mc 16,19Jn 20,17). El Señor resucitado dice a los discípulos: Id por todo el mundo y anunciad la buena nueva a toda la creación (Mc 16,15). Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la palabra con las señales que la acompañaban (16,20).
* Diálogo: ¿Qué significa para nosotros el evangelio galileo? - El evangelio de Marcos facilita la iniciación cristiana. - Es un test de discernimiento. Nuestra experiencia ¿concuerda con el original? |