67. PABLO DE TARSO, APOSTOL DE CRISTO

 

1. Pablo de Tarso, considerado el primero después del único, nace en Tarso de Cilicia hacia el año 10: Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo e hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, intachable (Flp 3,5-6; ver Hch 22,1). A caballo entre dos civilizaciones, la judía y la griega (siendo, además, ciudadano romano), Pablo tiene una misión realmente universal.

2. Hacia el año 36 tiene la experiencia de la conversión: lo que era para mí ganancia, lo he juzgado pérdida a causa de Cristo (Flp 3,7). Lo cuenta así: Yendo de camino, estando ya cerca de Damasco, hacia el mediodía, me envolvió de repente una gran luz venida del cielo; caí al suelo y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo respondí: ¿Quién eres, Señor? Y él a mí: Yo soy Jesús a quien tú persigues. Los que estaban conmigo vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Yo dije: ¿Qué he de hacer, Señor? Y el Señor me respondió: Levántate y vete a Damasco; allí se te dirá todo lo que está establecido que hagas (Hch 22,6-10).

3. Ananías es el encargado de decir a Pablo lo que debe hacer. Superando sus miedos, Ananías recibe una palabra del Señor: Es un instrumento de elección para que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel (9,15). De una forma especial, Pablo es el apóstol de los gentiles. Catorce años después de la experiencia de Damasco, va a la comunidad de Jerusalén y -tomando aparte a los notables- les expone el Evangelio que proclama entre los gentiles para saber si corría o había corrido en vano. Comenta el propio Pablo: Nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé, nosotros iríamos hacia los gentiles y ellos a los circuncisos (Ga 2,9). La evangelización de los gentiles debía seguir sin estorbo alguno.

4. Una inscripción descubierta en Delfos contiene un decreto de Claudio, en el que se menciona a Galión como procónsul de Acaya. El decreto fue promulgado a principios del año 52. A su vez, Galión aparece en Corinto diciendo a los adversarios de Pablo: Como se trata de cosas de vuestra Ley, no quiero ser juez en estos asuntos (Hch 18, 12-15). Con ello podemos fijar aproximadamente la cronología de Pablo.

  5. Los viajes de Pablo están al servicio de su misión. El primero se desarrolla entre los años 45-47: Salamina, Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe y Perge (Hch 13-14); desde Antioquía de Siria va con Bernabé y Tito a Jerusalén, donde el año 48 se celebra el concilio, en el que se reconoce la libertad cristiana y la misión de los gentiles (Hch 15; Ga 2). El segundo se desarrolla entre los años 50-52: Derbe, Listra, Filipos, Tesalónica, Berea, Atenas y Corinto (Hch 15,36-18,22). El tercero se desarrolla entre los años 52-55: recorre las regiones de Galacia y Frigia para fortalecer la fe de los discípulos (Hch 18,23); llega a Efeso, donde funda la comunidad (19,8-10); piensa venir a España, pasando por Roma (Rm 15,24), pero antes va a Jerusalén, pasando por Macedonia y Acaya; en Jerusalén es detenido y trasladado a Cesarea, donde permanece preso dos años (Hch 24,27); Pablo apela al César (25,11); permanece en Roma bajo arresto domiciliario durante dos años (28,18.30).

6. Las cartas de Pablo llevan su sello inconfundible. Por ellas podemos conocer el diálogo del apóstol con sus comunidades. De una forma especial, su misión se manifiesta en sus cartas:

            *A los tesalonicenses: evangelizados en el verano del 50. Los judíos, llenos de envidia, provocan tumultos en la ciudad. Pablo tiene que salir precipitadamente de Tesalónica (Hch 17,5-10). Escribe las dos cartas desde Corinto, a mediados del 52. Quiere afrontar los problemas pendientes y completar lo que falta. Por ejemplo: No queremos que ignoréis, hermanos, la suerte de los difuntos, para que no os aflijáis como aquellos que no tienen esperanza (1 Ts 4,13).

            *A los corintios: evangelizados de finales del 50 a mediados del 52. Pablo escribe la primera carta desde Efeso, en torno a la pascua del 55 (1 Co 16,8-9). En la comunidad ha prendido la experiencia de fe, pero hay diversos problemas. Han de seguir a Estéfanas y a quienes trabajan con él (1 Co 16,16). Escribe la segunda carta desde Macedonia, a finales del 55. Algunos adversarios socavan la autoridad del apóstol. Son judeocristianos que, a pesar del concilio de Jerusalén, defienden sus viejas ideas. En realidad, son falsos apóstoles (2 Co 11,13).

            *A los gálatas: Es la carta de la libertad cristiana. Las comunidades gálatas fueron fundadas en el primer viaje misionero (Hch 13-14). Pablo escribe quizá desde Efeso, hacia el año 53. El cristiano está libre del legalismo judío: Para ser libres os libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente por el yugo de la esclavitud (Ga 5-1).

            *A los romanos: La comunidad no ha sido fundada por Pablo. El apóstol vuelve sobre el tema de la libertad cristiana. El cristiano no tiene que pasar por el aro del legalismo judío: Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado...por la fe en Jesucristo, para todos los que creen (Rm 3,21-11). Escribe desde Corinto, en el invierno del 55-56 (ver Rm 15,22-23).

            *A los filipenses: La comunidad de Filipos fue evangelizada por Pablo en el segundo viaje, hacia el año 50 (Hch 16,12-40). Cuando escribe la carta, Pablo está preso, probablemente en Efeso, hacia el año 54: Lo que me ha sucedido ha contribuido más bien al progreso del Evangelio (Flp 1,12), nada hagáis por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad (2,3).

            *A los colosenses: no fueron evangelizados por Pablo, sino por Epafras (Col 1,7), que le informa sobre algunos problemas existentes en Colosas, ciudad situada a 200 kilómetros al este de Efeso. Pablo les dice: Mirad que nadie os esclavice con la vana falacia de una filosofía, fundada en tradiciones humanas (2,8), que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida, o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados. Todo esto es sombra de lo venidero, pero la realidad es el cuerpo de Cristo (2,16-17). El apóstol está preso (4,10), probablemente en Efeso, hacia el año 54. Tíquico, de Asia (Hch 20,4), y Onésimo les informarán de todo (Col 4,7-9).

            *A los efesios: fueron evangelizados por Pablo (Hch 19,8-10). La carta a los efesios, contemporánea de la anterior, va dirigida a los santos y fieles en Cristo Jesús (Ef 1,1), en general (ver Col 4,16). Les dice: No os desaniméis a causa de las tribulaciones que por vosotros padezco, pues ellas son vuestra gloria (3,5-13). Pablo está preso (Ef 3,1;4,1), probablemente en Efeso, hacia el año 54. Tíquico les informará de todo (6,21).

            *A Filemón: la carta es contemporánea de las dos anteriores. Filemón es un cristiano de Colosas, dueño de Onésimo. Le dice Pablo: Acógele como a mí mismo (v.17), no como a un esclavo.

7. Las llamadas cartas pastorales están centradas en la  consolidación de las comunidades:

            *A Tito: Pablo escribe probablemente desde Efeso, hacia el año 55: El motivo de haberte dejado en Creta fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras ancianos en cada ciudad (Tt 1,5), cuando te envíe a Artemas o a Tíquico, date prisa en venir donde mi a Nicópolis, porque he pensado pasar allí el invierno (3,12). Nicópolis está al norte de Acaya.

            *A Timoteo: Pablo escribe la primera carta probablemente en Macedonia, hacia el año 56: Al partir yo para Macedonia te rogué que permanecieras en Efeso para que mandaras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas, ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables (1 Tm 1,3). La segunda carta es el testamento de Pablo. La escribe en Roma, donde está preso, poco antes de su muerte: Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo...yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente (2 Tm 4,6).

8. Pablo es detenido en Jerusalén. Se le acusa de ir enseñando por todas partes contra el pueblo, contra la Ley y contra el templo. Intentaban darle muerte, cuando subieron a decir al tribuno de la cohorte: Toda Jerusalén está revuelta. Entonces el tribuno le detiene (Hch 21,27-40). La autoridad romana lleva adelante el proceso, primero en Cesarea (dos años) y luego en Roma (dos años más), pero – al parecer - Pablo es eliminado por rivales y adversarios, judíos de la estricta observancia. No en vano habló de peligros entre falsos hermanos (2 Co 11,26).

9. San Clemente, tercer sucesor de Pedro, dice en su Carta a los Corintios que Pablo fue asesinado por envidia y rivalidad: Por la envidia y rivalidad mostró Pablo el galardón de la paciencia. Por seis veces fue cargado de cadenas; fue desterrado, apedreado; hecho heraldo de Cristo en Oriente y Occidente, alcanzó la noble fama de su fe. A principios del siglo II, San Ignacio en su Carta a los romanos dice: “No os doy mandatos como Pedro y Pablo” (IV,3). Hacia el año 200, el  presbítero romano Cayo afirma: “Yo puedo mostrarte los trofeos de los apóstoles, porque, si quieres ir al Vaticano o a la vía de Ostia, encontrarás los trofeos de los que fundaron esta iglesia”. Según Tertuliano, se dice que “Pablo fue decapitado” y “Pedro fue crucificado” (Eusebio, HE II,25).

10. Según el historiador romano Tácito, “los condenados a muerte, además de la confiscación de sus bienes, eran privados de sepultura” (Anales, VI, 35), es decir, eran arrojados a la fosa común. Tácito nos informa de la ejecución de un ciudadano romano: “Por orden de Muciano, Calpurnio Galeriano fue rodeado de soldados, y por miedo a que su muerte, si se producía en Roma, causara sensación, la guardia lo condujo a cuarenta millas de Roma, por la vía Apia, donde perdió la vida con la sangre de sus venas” (Historias, IV,11,7). El caso de Pablo es distinto, pero – al parecer – también le sacaron (por la vía de Ostia).

11. Antes de la destrucción de Jerusalén y del templo, consumada por las tropas de Tito en el año 70, se dispersa la comunidad de Jerusalén, dominada por “fervientes partidarios de la ley” (Hch 21,20). El futuro del cristianismo estaba en lo que vivieron Pablo y los gentiles: ¿qué supone hoy la figura de Pablo?