COMO HOJA DE PEREJIL

1.      Al amanecer del 17 de julio, “al alba con un viento fuerte de levante”, las Fuerzas Armadas españolas desalojaban a los ocupantes marroquíes del islote Perejil: un brigada, dos cabos y tres soldados lo habían ocupado unos días antes, el 11 de julio. El ministro de Defensa, Federico Trillo, lo justificaba como un acto de legítima defensa: “España había sido atacada por la fuerza en un punto de su geografía”. Ese mismo día el gobierno marroquí hablaba de una “declaración de guerra”.

2.      Según la historiadora María Rosa de Madariaga, “resulta evidente que la isla del Perejil no formaba parte de las plazas de soberanía (Ceuta, Melilla, islas Chafarinas y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera) sino del Protectorado (que ejerció España desde 1912), de manera que cuando Marruecos obtuvo la independencia en 1956, el islote pasaría a formar parte del nuevo Estado independiente” (El País, 17-7-2002). De Madariaga señala que incluso el ideólogo franquista Tomás García Figueras en 1941 (en su obra Marruecos. La acción de España en el Norte de Africa) no citaba a Perejil entre los territorios españoles “con pleno derecho de soberanía”. Es cierto, dice la historiadora, que Perejil se integró en 1415 en la posesión portuguesa de Ceuta y que ésta pasó a formar parte del único país formado por la unión de España y Portugal en 1581, en tiempos de Felipe II, pero ni entonces ni después, cuando al romperse la unión Ceuta pasó a España (1640), hubo ninguna referencia concreta al islote.    

3.      Sin embargo, Dionisio García Flórez, analista de temas de seguridad y defensa y autor del libro Ceuta y Melilla, cuestión de Estado, asegura que España tiene  argumentos para defender su soberanía en el Tribunal Internacional de La Haya. La plaza, dice, se convirtió en española en 1640. Dos décadas después, Portugal reconoció la soberanía española “sobre Ceuta y sus dependencias”.

4.      La primera ocupación no esporádica de Perejil fue británica en 1808, en vísperas de la guerra contra Napoleón. De Madariaga recuerda lo que decía La Gaceta de Madrid: “El 28 de marzo, un destacamento de 300 hombres de la guarnición de Gibraltar se posesionó de la isla de Perejil, que pertenece al emperador de Marruecos”.  Luego llegaron los españoles que, al parecer, se mantuvieron en el islote hasta 1823. En 1835, Estados Unidos quiso comprar el islote para instalar en él una estación carbonera, pero Gran Bretaña se opuso.

5.      Según García Flórez, el statu quo actual se alcanzó en 1963 en la entrevista que mantuvieron Franco y Hassan II. Se decidió en secreto el fin de la ocupación española de Ifni, un entendimiento sobre el Sáhara Occidental (por entonces todavía español) y el aparcamiento marroquí de la reivindicación sobre Ceuta y Melilla. Según Mariano Rajoy, “a mediados de los sesenta” se acordó que “ni España ni Marruecos tuvieran dotaciones militares permanentes” en el islote de la discordia.

6.      Conforme al tratado entre España, Marruecos y Mauritania del 14 de noviembre de 1975, se entregó el antes denominado Sáhara español a los dos países norteafricanos, casi en un 80 por ciento a Rabat y en un 20 por ciento a Nuakchot. Lo denuncia el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid Ramón Tamames: “En momentos en que Franco estaba en el lecho de muerte, y rompiendo de manera lamentable con el compromiso español adquirido muchos años antes en las Naciones Unidas de celebrar un referéndum de descolonización del territorio, éste se cedió, así se dijo entonces, como si fuera un cortijo a repartir y un hato de ganado a distribuir sin consentimiento de los saharauis que ya pugnaban por su independencia a través del Frente Polisario” (El Mundo, 19-7-2002).  

7.      La prensa internacional equipara la actuación del gobierno español con la del gobierno marroquí. Nos ponen como hoja de perejil. Señalan la contradicción y el doble rasero de la actitud de España, la ignorancia de lo que supone Marruecos, el asalto irrisorio, la vergüenza del recurso poco civilizado, la disputa ridícula, el colonialismo residual, los alardes de gran potencia.

8.      Los funcionarios gibraltareños señalan la “contradicción” y el “doble rasero” de la actitud de España: “Rechaza enérgicamente las reivindicaciones marroquíes sobre sus enclaves en el norte de Africa y, sin embargo, pide que Gran Bretaña entregue el Peñón” (Daily Telegraph, Londres).

9.      “Marruecos es un país demasiado importante para ignorarlo. En este sentido es como Turquía... Los dos son pro occidentales, los dos son soportes del Mediterráneo. Son para Europa lo que México es para Estados Unidos” (The Wall Street Journal, Nueva York).

10.  “¿Un asalto irrisorio en respuesta a una ocupación que no lo era menos? Sin duda, excepción hecha del valor altamente simbólico de este asunto. Ante la previsible reacción de Rabat, España, que ha forzado un poco las cosas para volver al statu quo anterior que exigía recuperar, se ha declarado abierta a las negociaciones” (Le Monde, París).

11.  “La decisión marroquí de colocar la bandera árabe sobre el islote de Leila no era ciertamente aceptable, salvo que se admita el golpe de fuerza y el hecho consumado como el modo normal de las relaciones internacionales. Pero la política de las cañoneras a la que España ha recurrido para defender lo que queda de su difunto imperio, en el que se incluye la isla del Perejil, tampoco es más aceptable. En un momento en que los islamistas hacen un llamamiento a la guerra santa contra Occidente, sería desastroso que una ofuscación mutua arrastrara al país árabe más moderado y abierto a un conflicto absurdo contra el país europeo históricamente más próximo al mundo musulmán” (Libération, París).

12.  “El enfrentamiento se produce cuando España y Gran Bretaña han estado cerca de alcanzar un acuerdo sobre una soberanía compartida de una roca mucho más grande y habitada: Gibraltar... Al expulsar a los soldados de Marruecos de la Isla de Perejil, José María Aznar, presidente español, ha descartado la posibilidad de que las reivindicaciones marroquíes pudieran solucionarse a través de canales diplomáticos civilizados. Esto es una vergüenza” (Finantial Times,Londres).

13.  “Marruecos se ha comportado como un niño que se apodera de un juguete que nadie vigila... Marruecos debería ocuparse de temas más importantes, como el desarrollo de la democracia y bienestar. España, por su parte, ha reaccionado como si el Reino de los moros hubiera iniciado una nueva conquista, y ha enviado media Armada al Estrecho, hecho que evidencia de modo terrorífico las sensibilidades. La acción de desalojo estaba justificada, pero ahora hay que poner punto final a esta disputa ridícula” (Süddeutsche Zeitung, Munich).

14.  “Estos alardes de gran potencia son una ridiculez en cualquier parte del mundo. Aviones de combate y barcos de guerra por un trozo de roca del tamaño de un campo de fútbol y habitado por un par de cabras. El Gobierno de Aznar pierde credibilidad” (Der Tagesspiegel,Berlín).

15.  Por su parte, el líder del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero afirma que en este caso apoya a José María Aznar porque beneficia a España: “No tengo ningún complejo como partido de la oposición en apoyar al Gobierno cuando se trata de asuntos que afectan a los intereses de España”.

16.  La Comisión Europea y Francia apremiaron a España a desalojar Perejil “lo antes posible”. “Animamos a España y a Marruecos a que hablen entre ellos para encontrar una solución duradera”, afirmó el portavoz de la Comisión. “Ni banderas ni soldados”, dijo Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea.  

17.  El profesor Ramón Tamames pone el dedo en la llaga marroquí: “Los problemas de Marruecos no radican sólo en la pretensión de extender su frontera sur varios cientos de kilómetros para abarcar todo el territorio del Sáhara Occidental, incluidos sus fosfatos, sus posibles bolsas de petróleo y gas, y el banco pesquero más fecundo del planeta, que ahora pretenden mantener cerrado para un puñado de intereses locales, en contra de una buena política pesquera concertada con la Unión Europea. Los problemas de Marruecos son también la pobreza de sus masas, la desocupación de sus trabajadores, la falta de educación de sus hijos, la obligada emigración de cientos de miles de personas que han de buscarse la vida fuera de las fronteras del país, e incluso la libertad que se les niega sistemáticamente por un régimen de autocracia, que en contra de algunos indicios recientes, no entra en la vía de la democratización necesaria para considerarse un vecino razonable de la Unión Europea, que es una de las áreas de mayor prosperidad del hemisferio Europa/Africa”.

18.  El 20 de julio se leía en todas las iglesias: ¡Ay de los que meditan maldades, traman iniquidades en sus camas; al amanecer las cumplen, porque tienen el poder. Codician campos y los roban, las casas y se apoderan de ellas: oprimen al hombre y a su casa, al varón y sus posesiones. Por eso, así dice el Señor: Mirad, yo medito una desgracia contra esa gente, de la que no podréis apartar el cuello, ni podréis caminar erguidos, porque es una hora funesta. Aquel día entonarán contra vosotros una sátira, cantarán una elegía: han acabado con nosotros; venden la heredad de mi pueblo; nadie lo impide, reparten a extraños nuestra tierra. Nadie os sortea los lotes en la asamblea del Señor (Mi 2,1-5). Al final, con la mediación de Estados Unidos, se ha desalojado el islote. Sin embargo, el incidente de Perejil ha dejado al descubierto un nacionalismo torpe y preocupante en la política y en la sociedad española. Es preciso reflexionar y cambiar:  Dios anuncia la paz con tal de que a su locura no retornen (Sal 85).

 

* Para la reflexión personal o de grupo:  ¿Cómo se resuelven estos problemas?

-         diplomáticamente

-         por la fuerza

-         por geografía

-         por historia

-         por referéndum

-         ante un tribunal internacional